Policía Nacional de Honduras, familiares, pueblo hondureño, amigos todos:
Reconozco el esfuerzo, la dedicación y el compromiso de hombres y mujeres que han demostrado excelencia en su labor diaria al servicio de la patria. En esta ceremonia de ascensos, celebramos no solo un avance en la carrera policial, sino también el mérito y los valores que representan los pilares de nuestra Policía Nacional: honor, lealtad y sacrificio.
Ser parte de esta institución es más que portar un uniforme; es asumir la responsabilidad de proteger a nuestro pueblo, garantizar la seguridad y mantener el orden en nuestra nación. Cada ascenso es un recordatorio de la confianza que el país deposita en ustedes, una confianza que debe reforzarse con más trabajo, honestidad y entrega.
También rendimos homenaje a quienes, en el cumplimiento de su deber, han sacrificado su integridad física o incluso sus vidas por la protección de los hondureños. A nuestros héroes caídos y a aquellos que han sido heridos mientras defendían la paz, les debemos eterna gratitud. Su valentía y compromiso son la máxima expresión del amor por la patria, y hoy les recordamos con respeto, honrando su memoria y legado. Sus acciones nos inspiran a seguir adelante con firmeza y lealtad.
Hoy, cada uno de los ascendidos lleva consigo una nueva misión: liderar con el ejemplo, inspirar a sus compañeros y seguir construyendo una Policía Nacional más fuerte, transparente y cercana a la ciudadanía. Su compromiso no solo fortalece a la institución, sino que también renueva la esperanza de un pueblo que anhela vivir en paz y armonía.
Agradezco profundamente a sus familias, quienes, con su apoyo incondicional, hacen posible que ustedes puedan dedicarse plenamente a su deber. Ellos son el respaldo que permite que nuestra Policía esté siempre en la primera línea, velando por el bienestar de todos.
En este contexto, es importante dirigirnos también a quienes, desde la crítica o la duda, cuestionan la labor de nuestra Policía Nacional. La crítica constructiva es válida, pero no podemos ignorar el hecho de que detrás de cada uniforme hay un ser humano que arriesga su vida por proteger a los demás, que enfrenta peligros y adversidades para cumplir con su deber. En una sociedad justa, el reconocimiento debe ser proporcional al sacrificio.
A quienes desconfían, les invito a mirar más allá de los titulares, a comprender las complejidades de la tarea policial y a reconocer los logros que muchas veces pasan desapercibidos. La Policía Nacional no es una institución perfecta, pero es una institución que evoluciona, que se fortalece día a día, y que está integrada por miles de agentes comprometidos con su patria y su pueblo. Invito a que se utilicen los mecanismos internos en el respeto irrestricto al debido proceso y abro las puertas del congreso nacional para recibir formal información que pueda fortalecer la institucionalidad de seguridad nacional.
Reafirmamo nuestra confianza en la Policía Nacional. Los ascendidos llevan consigo una responsabilidad renovada: demostrar con hechos que la excelencia, la transparencia y el servicio son los valores que definen a nuestra institución. Cada ascenso representa un compromiso con el cambio, con la construcción de una relación más cercana y sólida con la ciudadanía.
En este día de reconocimiento, quiero dirigir un mensaje de reflexión a quienes continúan en la noble labor de servir en la Policía Nacional y que, con cada acción que emprenden, tienen en sus manos la oportunidad de mejorar esta institución. Cada decisión, cada intervención y cada palabra representan una ocasión para fortalecer la confianza de la ciudadanía en su policía, siempre ponderando el respeto a los derechos constitucionales de los hondureños. Recuerden que la legitimidad de su labor no solo se fundamenta en la fuerza, sino en la justicia, la empatía y el compromiso inquebrantable con el bienestar del pueblo. Construir una institución más fuerte, transparente y cercana es una tarea diaria que comienza con la integridad de quienes la conforman. La historia se construye con actos, y los suyos pueden ser el legado de una Policía Nacional que verdaderamente inspire orgullo y esperanza en nuestra nación.
A los ascendidos, les felicito y les invito a ser ejemplo de integridad y valentía. La patria los reconoce hoy, pero nunca olviden que la confianza se gana día a día, con cada acción y cada decisión.
Sigamos trabajando juntos para construir un Honduras más seguro, justo y unido. ¡Que Dios bendiga a nuestra Policía Nacional y a nuestra amada Honduras!
¡En nombre del Congreso Nacional que representa al pueblo:
Felicitaciones y mucho éxito en esta nueva etapa!
LUIS REDONDO
Presidente Congreso Nacional de la República de Honduras.
#CongresodelPueblo








Comentarios
Maria Pineda
27 Jun, 2023 [11.00am]Comentarios pueden ser filtrados o no filtrados, preferiblemente filtrados por un usuario autorizado el cual marca los comentarios aceptados.
Jonatan Cobo
27 Jun, 2023 [11.00am]Comentarios pueden ser filtrados o no filtrados, preferiblemente filtrados por un usuario autorizado el cual marca los comentarios aceptados.